Soldados de la dispersión

Recuerdo amigos de guerras que todos olvidaron, menos nosotros.

Todos ellos destilados en cada herida que recibimos.







Esas heridas son todos los dolorosos lugares donde luchamos.

Batallas que han quedado atrás, que nunca buscamos.







¿Qué es lo que perdimos y qué es lo que ganamos?







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lunes, 27 de agosto de 2012

Star Wars. Antiguos secretos de la Fuerza. Misiones que cumplir. Parte III



            Mientras Clash Rendar se dirige a la escotilla de carga, los padawan y la bothan se dirigen a las torretas para vigilar al enemigo.

            -Rendar, estamos cerca de la cápsula, el piloto está vivo, apresúrate-Escucha decir Rendar, al rodiano. Mientras se abre la esclusa, se escucha la respiración un poco acelerada de Clash enfundado en un traje de espacio -Entendido, allá voy.
           
            Mientras utiliza los cohetes del traje para impulsarse fuera de la nave, se oye su respiración entrecortada, después de un corto trecho los activa en reversa para no estrellarse con la cápsula. El piloto está dentro, algo agitado y tratando de reactivar los controles de la cápsula.
           
            -Pero mira a quién tenemos aquí, relájate amigo, voy a cortar el seguro de tu escotilla, te sacaré en un momento.- dirigiéndose al piloto

            -Rendar, ¿ya lo tienes?

            -Ya casi, solo tengo que cortar su escotilla- por el intercomunicador del traje de Clash se oyen rugidos y gruñidos del wookie.

            -¿Escuchaste eso Rendar?

            -¿Por qué no vienes a hacerlo tú eh, alfombra parlante?, además, ¿quién dijo que teníamos que rescatar a los sobrevivientes?

            -Grurghh agruhhgurr

            -Ahh, claro, cómo no se me ocurrió que los trajes de espacio no están diseñados para wookies.

Manipulando hábilmente el cortador de plasma por los bordes de la puerta de la cápsula, Rendar logra despegarla del cuerpo de la cápsula. Dirigiéndose al padawan de raza zabrac mientras lo ayuda a abandonar la cápsula:

            -Listo cuernitos, déjame ayudarte a llegar a mi nave. Menos mal que pasaba por aquí, ¿no crees? –A lo que el agradecido zabrac, contesta

            -Ya lo creo Rendar, esto compensa tu última estafa.

            -Escuchaste Urgnagh, abre la escotilla.

Al entrar por la escotilla de carga y después de cerrar la esclusa presurizada, unas manos pequeñas y peludas ayudan a Rendar a sostener al zabrac. A través del traje de espacio se escucha apagada, la voz de Rendar.

            -Ehh Urghnagh, tu novia el tapete con patas es muy acomedida, no la dejes ir alfombra gruñona, te pones de mejor humor después de verla.

La bothan de pelamenta violeta y ondulada, al escuchar las palabras de Rendar se sonroja provocando que su vello facial se rice aún más. Por el auricular general de la nave se escucha gruñir airadamente al wookie.

            -Está bien Urghnagh, no es para tanto. Insisto, deberías raparte la cabeza para que no se te caliente tan rápido, yo sólo estaba haciendo un inofensivo comentario. Breedo interrumpe por el intercomunicador

            -Rendar mejor cierra tu bocota  y apúrate, que las vainas no están teniendo ningún tipo de piedad y están exterminando a cuanto republicano encuentran  en su camino, a este pasó solo encontrarás escombros allá afuera.

            -¿Sí? Pues no veo que te pongas un traje de espacio y me ayudes, soy yo quién arriesga el pellejo allá afuera.

Clash pulsa el panel de control y la escotilla interna se cierra, permitiendo que la exclusa externa se vuelva a abrir. De nuevo se escucha la voz del rodiano en el comunicador de Clash

            -Rendar espera, una cápsula de escape cercana pide auxilio,  la están atacando esas cosas.

            - ¿Y vamos a ir? Breedo ¿estás loco? ¿Acaso quieres enfrentarte directamente a esas cosas?

            -No puedo creer lo que oigo, ¿¡Clash Rendar, tiene miedo!?

            -¿Cómo crees Breedo?, es sólo que acabo de arreglar el Ebon Hawk, y no quiero que se le vaya a rayar el casco. Después de todo, mi nave es clase capital.

            -Y dado que soy un cañonero experto, no tenemos nada que temer ¿o sí, Rendar?

Aun con el transmisor encendido se le oye susurrar muy bajo a Clash –Maldito rodiano, en cuanto pueda voy a bajarte de mi nave de una patada en el trasero.

            -No oí Rendar, ¿qué dijiste?

            -Preguntaba si ya llegamos a la cápsula.

            -Ya casi, ¡prepárate!, en lo que me deshago de la basura- Se oye el retumbar de los cañones blaster del Ebon Hawk.

            -¿Breedo, lo destruiste?

            -Eh, sí, bueno casi.

Y mientras Clash pulsa los botones del panel de control, de la esclusa exterior.- ¿Cómo que casi? ¿A qué te refieres? ¿Fallaste? ¿No que eres “tirador” experto? –Clash sale al exterior de la nave, y observa la cápsula de escape cercana, bastante dañada, con el aire escapando por varios agujeros en su estructura, y la puerta totalmente fundida al armazón de la cápsula.

            -El impacto fue directo, y aunque la cosa esa salió volando, no la vi muy dañada que digamos

            -La cápsula está muy dañada esto va a tomar tiempo. Urghnagh conéctame a la frecuencia de auxilio de los ocupantes de la cápsula.  Ey, los de ahí dentro, ¡¿pueden oírme?!

Entonces se escuchan otras voces por el comunicador de Clash

            -¡Aquí!, ¡ayuda!, somos la cápsula 4487……

            -¡Cállense! Ya estoy aquí afuera. ¿Alguien de ustedes trae un arma blaster?

Una voz de hombre y una de mujer contestan al unísono

            -¡Sí!
            -Entonces disparen sus armas al mismo tiempo, a las orilla de la puerta.-Mientras dice eso, Clash se aleja de la cápsula, y observa como del Halcón sale la barabel enfundada en su traje de espacio, y haciéndole señas con las manos para que se retire se dirige a ella –Atrás lagartijota, o nos rostizan con los blasters.

            -No eres muy educado, ¿cierto?.

            -Cuando salgamos de aquí, si es que lo hacemos, y aunque no seas mi tipo, te invitare un café para que podamos conocernos, aunque la piel escamosa no es lo más sexy que se me antoja de una pareja.

La respuesta de la hembra barabel, fue interrumpida por los disparos de blaster provenientes de la cápsula.

            -Suficiente muchachos, aléjense de la puerta nosotros nos encargamos del resto. – y volteando dice- Ayúdame lagartija.

            -Me llamo Shalla’amar

            - Y yo Clash Rendar, pero puedes decirme Clash. Ahora, ¿podrías ayudarme a abrir esta puerta? No quiero que las cosas que nos atacaron, me utilicen de tiro al blanco.

Fuera de la cápsula, Clash y Shalla’amar trabajan con los cortadores de plasma,  a lo lejos se ven destellos de los combates que se están librando, fragmentos flotantes del Star Destroyer,  cuando de repente por el comunicador de los dos astronautas se escucha una voz femenina.

            -Atención, creo que ya nos detectaron, deben darse prisa.

Clash mete las manos entre la puerta y el cuerpo de la cápsula, para levantar la pesada puerta, en seguida Shalla’amar también jala del pedazo abollado de metal que fue la puerta, y juntos logran separarla. Después ambos ayudan a salir a los dos ocupantes de la cápsula. Y Shalla’amar les pregunta

            -¿Están bien?

            -Luego les revisamos los raspones, lagartija, hay que regresar al Ebon Hawk. Apresúrense.

Clash Rendar abraza a uno de los pasajeros de la cápsula y acciona sus propulsores en dirección a la nave, Shalla’amar hace lo mismo con el otro pasajero. Casi a la mitad del camino se escucha por los radios.

            - Uarghh grorgh augrr oghrr ghriarrrgh ughrr urgh.

            -¿Dices que se nos están acercando 3 asteroides en formación de combate? Y ¿qué esperas para encender los motores Urghnagh? Breedo  deja el puente y ve a una de las torretas a prepararles la bienvenida –volteando hacia la otra pareja de astronautas y agitando la mano derecha en dirección a la nave- ustedes dos muevan sus traseros o necesitaremos que nos rescaten a nosotros.

Sobre el fondo negro del espacio,  que hay detrás del Ebon Hawk, cuando el último de los cuatro astronautas está ingresando a la nave, se ven tres destellos luminosos, que se acercan rápidamente al Ebon Hawk. Dentro de la nave se oyen tres gritos diferentes, acompañados de gruñidos del wookie

            -Nos disparan
            -Nos disparan
            -Nos disparan
            -Uuuaaarrgggrr

Clash, sale disparado por los corredores, gritando

            -¡Enciende los motores Urghnagh!, ¡enciéndelos!

Los motores sub-luz de la nave rugen, sacudiendo a sus ocupantes. Cuando Clash llega al asiento del piloto se sienten 3 impactos sobre la nave

            -Menos mal que traemos los escudos arriba ¿no Urghnagh?

            -Aghuughh oghaagh  goghh

            -¡¿Cómo que los escudos ya están al 50 %?! Pues que disparan esas cosas. ¡Devuelvan el fuego! , ¡¿Qué esperan, una invitación?!

La nave acelera a máxima velocidad, bajo las hábiles manos de Clash, da varias vueltas cerradas y giros para tratar de escapar de sus perseguidores,  las torretas del Ebon Hawk escupen continuas ráfagas de láser, sobre los enemigos, hasta que…..

Una pequeña explosión y una sacudida se sienten a bordo de la nave, varias alarmas y luces indicadoras se activan en la cabina de control, chispas brotan de los paneles, chamuscando pelos del wookie,  el cual emite gruñidos de sorpresa y rabia.

            -Y ¿ahora qué?  ¡Demonios!, Urghnagh, tu novia acaba de volar una de nuestras torretas.-Se oyen gritos de júbilo por la radio

            -¡Iajuuuuuu! ¿Qué te pareció eso, eh? Acabo de derribar a uno  Rendar.

            - Muy bien, supongo –con tono sarcástico- ya solo faltan dos. Iiiijaa. Eso me pasa por dejar a subir a extraños a mi nave. Atención todos, no se descuiden.

¡Boom, boom, boom, boom boom! Cinco impactos directos y cinco sacudidas, hacen saltar las alarmas y luces que faltaban en los paneles de control, incendiando el que está del lado derecho y detrás del asiento del piloto.

            - Grhurrggghh, urghh grarrghh aurhghh grorghhh

            -Ya sé que perdimos los escudos, apaga eso –señalando al panel incendiado- Necesitamos ayuda aquí. Urghnagh prepara la computadora de salto, nos vamos, la nave no aguantará otra ráfaga. –A la cabina entran, Breedo,  la twi´lek que estaba en la cápsula de escape, la twi’lek padawan y el zabrac padawan. Breedo con la ropa medio chamuscada y cara de preocupación se dirige a Clash y Urghnagh

            -Tengo malas noticias

            -¿Más? ¿Además de perder los escudos?

            -Sí, además de eso. –Clash se queda viendo fijamente el rostro del rodiano, luego posa su mirada en los rostros de sus acompañantes.

            -¿Y bien? Esperas autorización de algún superior para informarme, o tú también quieres que te invite un trago.

            -Perdimos 3 torretas, y, ahora tenemos……..

Con voz siseante Shalla’amar indica por el intercomunicador interrumpiendo el discurso de Breedo

            -He derribado a otro, pero ahora tenemos 6 enemigos persiguiéndonos.

Después de un momento de desconcierto, Clash toma control de la situación.

            -Breedo, siéntate aquí y ayúdame no nos deben volver a tocar. Urghnagh, prepara el salto al hiperespacio, tú –dirigiéndose a la twi´lek de piel azul- ¿sabes de naves?- la twi’lek asiente con la cabeza- revisa la nave. Y ustedes jedi dirigiéndose al zabrac y la twi’lek de piel violeta- vean si hay heridos y atiéndanlos.

Mientras que el zabrac voltea y se dirige al interior de la nave, la twi’lek de piel violeta con voz calmada pero firme se dirige a Clash

            -Yo me quedo, creo que puedo ayudarte a detectar las naves enemigas.-Con gesto de incredulidad Clash voltea a verla un segundo.

            -¿Acaso sabes usar los sensores de detección?

            -No, pero tengo otros medios, más efectivos.

            -¿Ah sí? ¿Cómo cuáles?

            - La Fuerza, todos los organismos vivos la poseen, por tanto pueden ser detectados a través de ella.

            -Si tú lo dices.

La twi’lek, cierra los ojos,  respira profundamente, y señala.

            -Ahí, al frente de nosotros del lado derecho 3 naves enemigas se aproximan.

Breedo revisa los sensores, y niega con la cabeza. –Allí  hay nada.

            - Breedo, ya sabemos que el radar no las detecta, trata de ajustarlo.

Después  de unos segundos, de manipular el tablero, la cara del rodiano es de sorpresa. -Ahí están tres meteorito-naves acercándose a nosotros justo por donde ella dice.- y él y Clash voltean a ver el rostro de la twi’lek, que se queda callada y expectante. Clash regresa su mirada al frente y ajusta los controles de la nave.

            -Bien, vamos a movernos.

            -¡¿Directo hacia ellos?!  ¡Estás loco! –grita Breedo.

            - Ahora quién tiene miedo. Cálmate boca de trompeta, dispara una nube de misiles hacia ellos. Solo espero que los otros tres no puedan seguirnos.

            -Yo me encargo de eso si tienes cargas sísmicas en este plato volador, Rendar.

            - No lo escuches querida-murmura Clash acercándose a los controles al frente de él.-Claro que tengo cargas sísmicas, pero…

            -No te preocupes Rendar, después de todo soy el experto.- después de decir esto, el rodiano pulsa varios botones en su panel frontal y el superior. Mientras tanto la twi´lek sonríe y sin dirigirse a nadie en particular

            -Ustedes son muy divertidos.

            -Uuurrgh grughh augrrhh ugrrrhh

            -¿Qué a donde programas el salto hiperespacial? A donde sea, siempre y cuando sea lejos de estas cosas.-La twi’lek interrumpe y mirando fijamente al wookie

            -Al sistema Bimmiel.-El wookie voltea a ver a Clash, que contesta.

            -¿A mí que me vez bola peluda? Ella es la jedi. – Y señala a la twi’lek

            -Gruurr

            -¿Listo? Espera mi señal entonces. Todos sujétense de donde puedan. Esto va a estar ajetreado. ¿Breedo? Ahí vienen.

            -Aún no Rendar.

            -Casi nos tienen en la mira, nos van a …..

Pulsando los controles de disparo el rodiano grita -¡¡¡Ahora!!! ¡¡¡Mueran!!!.-Doce misiles salen disparados en dirección a las naves enemigas, van trazando trayectorias en espiral, los cazas enemigos tratan de maniobrar para esquivarlos pero el del extremo izquierdo, recibe ocho impactos seguidos de los blaster  frontales del Ebon Hawk, desintegrándose mientras maniobraba. Se escucha la voz de la twi’lek, - Vienen tres más por detrás.

            -No por mucho tiempo- dice Breedo pulsando los botones del panel superior. Al mismo tiempo Clash grita

            -¡Ahora! Urghnagh ¡Sácanos de aquí!

Ya con el camino abierto, el Ebon Hawk entra al hiperespacio, dejando tras él las explosiones de las cargas sísmicas que le permiten escapar de sus perseguidores.

¡Puf!, se oye salir de todos los intercomunicadores de los pasajeros de la nave. Breedo y Clash recargan el rostro en el panel que tienen enfrente. Clash levanta el rostro y sonriéndole a la twi’lek

            - Por cierto, mi nombre es Clash, guapa, este es Breedo –señalando al rodiano-  y ese de allá es mi amigo Urghnagh.

            - Mucho gusto, mi nombre es Kunny Lunn y soy una aprendiz jedi.

            -Encantados preciosa.-Clash, activa los altavoces de la nave. –A todos los pasajeros de mi nave, nos vemos en la sala de guerra para discutir nuestra situación en 5 minutos, por el momento estamos a salvo.