Soldados de la dispersión

Recuerdo amigos de guerras que todos olvidaron, menos nosotros.

Todos ellos destilados en cada herida que recibimos.







Esas heridas son todos los dolorosos lugares donde luchamos.

Batallas que han quedado atrás, que nunca buscamos.







¿Qué es lo que perdimos y qué es lo que ganamos?







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sábado, 28 de julio de 2012

Star Wars. Antíguos Secretos de la Fuerza. Misiones que cumplir. Parte II


24 horas después a bordo del Star Destroyer Quimera Aulladora

Se oye una voz femenina por el intercomunicador de la nave:
            -¡Atención a todo el personal! ¡Atención a todo el personal! Los sensores de la nave han captado una llamada de auxilio cerca del cúmulo estelar de Tión, por orden del comandante Veerran, toda la tripulación se encuentra en alerta amarilla a partir de este momento. Llegaremos al cúmulo Tión en 30 minutos.

            El mensaje se repitió una vez más.

            Mientras todo el personal de la nave se dirige a sus posiciones, se oye como los motores hiperlumínicos se detienen, dejando sentir toda la masa inercial de la nave. Se oye el rugir de los motores sub-luz.

            De nuevo la voz femenina por el altavoz de la nave:

            Todo el personal no necesario para las operaciones de búsqueda y rescate regrese a sus barracones, hasta que se le requiera.

            Al igual que la vez pasada el mensaje se repitió.

            Después de transcurridos 30 minutos, en el puente de mando, el capitán Veerran se dirigió a sus oficiales:

            -Coloquen en la pantalla central las imágenes del exterior, y en la de la derecha al coronel Bon Jar.

            -Sí, capitán.

            En la pantalla de la derecha aparecen, el coronel Bon Jar, en traje de espacio y otros 2 oficiales de cubierta, también con trajes, que están dirigiendo a un grupo de hombres que preparan las naves de rescate en el muelle principal.

            -Coronel Bon Jar, ¿están listos sus hombres para la maniobra?

            -Sí, Capitán, esperamos sus órdenes.

            -Un momento, coronel. Teniente Rax, muéstreme las imágenes externas.

            -Mjay jimamhunhey -contestó el teniente sullustano.

            En la pantalla se pueden observar los restos de un naufragio, pero ninguna señal de sobrevivientes, ni naves de escape, ni ningún rastro de vida. Solo se observan una parte de los motores de una nave tipo fragata modelo  Nebulón B, algunos restos de cazas de combate y fragmentos de diferentes dimensiones de la corbeta.

            -Pero, ¿qué es esto?-exclama el comandante Veerran- ¿Quiénes o qué pudieron atacar esta nave? Teniente Rax, haga un rastreo de gran amplitud en todas las frecuencias y busque posibles rastros de los atacantes o una explicación para este desastre. Coronel Bon Jar, creo que no habrá misión de rescate.

            -¿Cómo dice capitán?-Contesta el coronel

            -Que al parecer alguien llegó antes que nosotros a este lugar y acabó con los sobrevivientes o los atacantes recibieron refuerzos y terminaron el trabajo. Suban los escudos deflectores.  Que un escuadrón salga para ayudarnos en el rastreo. ¿Qué encontró, teniente Rax?

         -Lmalijnamj julmljilajjuy, oimjlhayelmjuyamenjilmejeyan, jolomjilmyamajuyajlilmahyun, jumlmiljuyominjelajuyum, jimamhunhey.

     -¿Cómo que solo un enorme asteroide? ¿No hay señal del enemigo? ¿Ni de algún sobreviviente?

            -Mjoylm jimamhunhey.

            -No sé por qué pero tengo un mal presentimiento sobre esto. Coronel que los cazas salgan y estén armados y lis….

            ¡BOOOOOMMMM! una gran explosión se siente en toda la nave, las alarmas se disparan, el puente de mando se vuelve un pandemónium con los sonidos de los sensores, alarmas, personas caídas, aparatos haciendo corto circuito. Por el altavoz del intercomunicador de toda la nave se oye: ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja!

            -¡Teniente Rax!, ¡¿Qué diablos nos pegó y con qué?!! Y ¡¡¿por qué diablos no están los escudos arriba?!!  Todas las estaciones devuelvan el fueg…- BOOOOMMM...  Se siente otro gran impacto y la nave es sacudida hasta lo más profundo de sus entrañas ¡Rax! ¿Quién diablos nos dispara?

            -Majilmjolimjalaililumjmejelimjuyojolomjeyemlihaia, lmejelemjeyum lejemjemllayulm, jjmulyumllijmeyyemjalme.

            -¿Cómo que la energía que nos golpeó parece provenir del asteroide? ¿Y los escudos?

            -Hemos perdido los escudos capitán. Responde otro oficial con sangre, brotándole de la frente.
            -Coronel, saque eso cazas ahora.

            -Capitán otro impacto como ése y perderemos los motores- dice el mismo oficial al que le sangra la frente.
           
            BOOOOOMMMMM

          -¿Co…coronel, donde están nuestros cazas? Comunicaciones. ¡Oficial de comunicaciones!

        -El mismo oficial levantando su cara del panel de sensores-Está muerta, capitán, no tenemos comunicación con el muelle principal, hemos perdido los escudos, y tenemos daños en el 40% de la nave. A lo que el comandante contesta con su voz de mando.

            -¡¡¡Póngame en el altavoz!!!!- Y dirigiéndose al micrófono- ¡Atención! a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave repito, abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ¡¡¡ya!!!

 -Amjmulajayammuljyujumlja, jmlimjujayamlimjl, jemllemjljuyamlimjeml jomiomlmjemjayajelamjl.

          -Que asteroides más pequeños, se han desprendido y que están tomando posiciones de combate, que diablos son esas co..BOOOOOOOM………..


Mientras tanto, dentro de la nave:

            -Muy bien Urghnagh, esas mejoras al sistema de navegación nos van a ayudar mucho, si tenemos que salir huyendo muy rápido. Por cierto dile a tu amiga la bothan, que tenga destapadas esas botellas de brandi coreliano para cuando llegue al puente.

            -Uagh uaghguaggauhg, augh aughguahgguhh

            -¿Qué primero vas a, con ella?,… iuj, y no te quedan pelos en las manos, ¡olvídalo, alfombra!

¡¡¡BOOOOOMMMMM!!!, una explosión y una enorme sacudida se sienten a bordo del destructor. Urgnagh y Clash caen al piso del hangar.

            -¡Hablando de salir huyendo muy rápido! ¿Quién hizo explotar un detonador térmico en los motores de la nave?

            -Augghrr ughrr ughhhr.

            -Ya sé, Urgnagh, enciende los motores del Halcón de Ébano, eso fue un impacto directo. Y dile a tu amiga que se aleje de mi cabina.

            -Uagh uagh.

            -¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja!

            
Mientras Urgnagh, enciende los motores del Ebon Hawk, Clash busca en el hangar al oficial de cubierta de esa sección para preguntar qué diablos está pasando, y lo escucha gritar, ¡A los cazas! ¡A los cazas! Todos corren: oficiales, pilotos, con la prisa por tomar sus cazas y salir a combatir cuando en eso……..BOOOOMMM……..un segundo impacto aún más fuerte que el anterior sacude al destructor.

Clash ve pasar a un zabrac aprendiz jedi, a quién ha estafado varias veces jugando al sabbac; el chico se dirige corriendo a donde están colocados los cazas de alas X, ¡Oye! ¡Oye! ¿Qué no era una misión de rescate? ¿Qué pasa?

            -Al parecer, los que atacaron la nave que veníamos a rescatar, nos están atacando a nosotros.

            -Están locos, ¿Quién ataca a una nave de clase capital?

            El padawan se aleja y monta un caza al igual que otros pilotos y salen por los escudos de energía del hangar hacia el espacio exterior.       De nuevo…….. BOOOOOOM…….. Clash se estrella en una nave de transporte de tropas; la vista se le nubla, para cuando la recupera solo alcanza a ver humo, naves desperdigadas o medio aplastadas unas contra otras, gente herida y cables sueltos produciendo chispas, gritos de agonía y dolor llenan toda el área, trata de levantarse de donde está pero se halla tan desorientado que tiene que usar las manos para no romperse los dientes contra el suelo. Unas manos lo levantan y cuando logra enfocar tiene un rostro verde con boca de trompetilla frente a él, diciéndole:

            -Rendar, ¿estás bien?

            -¿Breedo?- contesta al aún aturdido Clash.

            -Levántate, te has llevado peores palizas.

            -¡Ey! ¡Ustedes dos! –Dice Clash señalando a dos aprendices jedi que ayudan a una barabel hembra tendida en el suelo- pada…..como se llamen, ¡vengan acá!

            La hermosa twi’lek de piel violeta y con ropas de jedi le contesta:

            -Pero hay que ayudar a los demás heridos.

            -¡No hay tiempo! Quienquiera que esté allá afuera nos está haciendo pomada, hay que salir de aquí.

            -Clash tiene razón, hay que irnos. Añade el rodiano, con boca de trompeta.

            -Suban al halcón, ¡corran!. Urngagh,  despega. Sácanos de aquí.


            Otros pilotos, oficiales y personal en el hangar, tratan de abordar naves, transportes y cazas, luchando por salir de ese infierno. En el altavoz del destructor se escucha: ¡Atención a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave repito abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ya!!!! ¡Atención a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave, repito abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ya!!!!!!!!!

            Corriendo lo más rápido posible por los corredores del Halcón, Clash, Breedo y los dos padawan que ayudan a sostenerse a la hembra barabel, llegan a la cabina de la nave, en donde ya se encuentra Urgnagh maniobrando los controles.

            -Ughrrrg auughrgahgg

            -Ya sé, programa el salto hiperespacial, Breedo te necesito de copiloto, y ustedes -se giró a los padawan- si no saben hacer algo útil al menos agarren sus túnicas para que no estorben, pero allá atrás.

 El Quarren con vestiduras de jedi está a punto de responder, cuando la twi’lek lo jala del brazo derecho y le dice:

            -Vamos, ellos saben lo que hacen, anda, ven. Llevemos a Shalla’amar al compartimiento médico.

            Mientras los padawan abandonan la cabina, Urgnagh manipula la computadora de salto, los sensores y escudos. Afuera el paisaje es desolador, conforme el Halcón se aleja del Star destroyer se observa el gran daño que ha recibido la nave, el puente ni siquiera existe ya, además entre los fragmentos flotantes del naufragio se ve a los cazas de la República siendo perseguidos, cazados y destruidos por una especie de meteoritos con forma de vainas de pequeño tamaño;  disparan bolas de energía sobre sus presas y, al parecer están barriendo a los republicanos, eso sin contar con que también están persiguiendo a las indefensas cápsulas de escape que han abandonado al Quimera.

            -¡Urghnagh, sube los escudos al máximo!- grita Clash

            -Aghrrr urghhr.

            -Rendar, ¿no vamos a rescatarlos?- pregunta Breedo, señalando a las indefensas cápsulas de salvamento, desde el puesto del copiloto.

            -Diablos este rodiano debe estar leyéndome la mente-. Pues, pensé que nos importaba más largarnos de aquí.

            -Argurhhhg grarhhhg uagrh urhgrrr.

            -Ya entendí Urghnagh. Vamos Breedo, hay que dirigir la nave a esas cápsulas inutilizadas. Voy a la escotilla de acoplamiento, manténganse atentos a las vainas.

            -Gurgrr agrhhaughgggg agrr agrr.

            -El radar, ¿no las detecta? ¿Estás seguro? entonces envía a los jedi y a tu novia bothan a las torretas para mantener contacto visual. Pero que no las usen, no quiero agujeros en el casco, no se ven muy hábiles.

martes, 24 de julio de 2012

Star Wars. Antiguos Secretos de la Fuerza. Misiones que cumplir. Parte 1



ANTIGUOS SECRETOS DE LA FUERZA

" Misiones  que cumplir. Parte 1"

A bordo del Star Destroyer  “Quimera Aulladora”, en la sala de reuniones.

-Aquí el comandante  Aamilar Veerran, a puente de mando. ¿Me escucha, teniente Ferrand?

-Sí, comandante.

-Selle la sala de reuniones para que podamos proceder, y aíslela de toda comunicación por una hora.

-A la orden, comandante.

-Muy bien señores, podemos abrir las órdenes que nos ha dado el Senado para desarrollar nuestra misión. Aquí está el holomensaje; por favor, para poder abrirlo hagan la debida bio-identicación.

-Coronel Bon Jar Kenn, infantería, confirmar.

-(Voz de robot) Cereano, Bon Jar Keen, Coronel identificación confirmada.

-Xenobiólogo Zaxirdel, Jefe de la expedición científica, confirmar.

-(Voz de Robot) Falleen, Zaxirdel, Jefe de la Expedición científica, identificación confirmada.

-Comandante en jefe del Quimera Aulladora, Aamilar Veerran, confirmar.

-(Voz de robot) Iktotchi, Aamilar Veerran, Comandante en Jefe del Quimera Aulladora, identificación confirmada. Mensaje del Senado de la Nueva República Galáctica para los jefes de la misión de apoyo para la expedición ExGal. Cancilleres Mon Mothma y Borsk Frey’lia.
           
Aparece un holograma de una humana con vestiduras blancas de edad bastante madura cabello castaño con algunas canas. La acompaña un bothan macho vestido con traje de diplomático a la última moda de Coruscant. La mujer fue la primera en tomar la palabra.

            -Señores, el Senado y la República les encomiendan una misión muy difícil e importante, su nave y todo su personal son enviados para que investiguen que ha pasado con la misión ExGal.

El Bothan tomó la estafeta

            -La misión ExGal es un viejo proyecto que comenzó en la era de la Antigua República, planteado por senadores, entre ellos la actual canciller, Mon Mothma, para averiguar si existía vida fuera de los confines del universo conocido. De ser el caso se intentaría hacer contacto con nuevas civilizaciones y expandir los territorios de la República. Un proyecto costoso y sin mucha esperanza de éxito, por cierto. En esos días no hubo un gran avance  ya que comenzaba la agitación que desembocaría en las Guerras  Clónicas y el surgimiento del Imperio. Sin embargo, en esa nueva época el proyecto se reinició sobre los avances obtenidos en el régimen anterior pero ahora bajo los auspicios del emperador, y solo a él se informaba de los avances obtenidos. Sin embargo, por los informes de los espías e inteligencia de la alianza rebelde nos enteramos que el proyecto obtuvo varios éxitos y avanzó bastante, lo cual provocó que el emperador le dedicara más financiamiento. Pero, súbitamente lo canceló y borró todo registro de ella salvo unos pocos que los espías de mi raza pudieron robar, aunque debemos aclarar que lo que se salvó no es algo que valiera la pena.

            -Lo que el canciller Brey’lia no les ha mencionado es que al parecer si se encontró algún tipo de vida inteligente y tal vez hasta se hizo contacto.

            -Esos rumores son los que le permitieron a la canciller Mon Mothma y a su grupo en el senado lograr una autorización para reabrir el proyecto poco después de instaurada la Nueva República, a pesar de las críticas de otros senadores más sensatos. Así, se envió una gran expedición, con mucho personal científico, técnico, militar y civil. Se suponía que la ExGal buscaría un lugar en los confines desconocidos donde establecer su base. Su primer reporte llegó, y establecía que comenzaban la construcción del nuevo asentamiento y reportaban la ausencia de vida inteligente, tal como yo esperaba.

            -Sí, lo que menciona el canciller Frey’lia es cierto, pero la expedición continuó y mandó varios reportes periódicos tal como se había establecido, pero luego, hará cosa de 3 años, se perdió toda comunicación y aún no podemos restablecerla. No sabemos qué ha pasado. Pudieran estar muertos todos o sólo incomunicados, por eso su misión es restablecer los canales de contacto, averiguar la situación de la expedición y auxiliar a los sobrevivientes si los hay, recabar datos y si es posible continuar la misión.

            -Claro –interrumpe  el bothan- si las instalaciones y personal se han perdido en su mayor parte, evaluar objetivamente si se debe continuar con este, ya que primero el senado debe volver a votar sobre este proyecto impulsado por alocados senadores como Mon Mothma.

Entonces Mon Mothma retoma la palabra.

            -Bueno, teniendo claro su objetivo, lo que deben hacer para alcanzarlo es llegar al sistema Bimmiel, aproximarse a Bimmiel II declarando una misión rutinaria de inspección y colocarse en una órbita cercana a este planeta para poder ser observados desde la superficie, hacer bajar a un grupo de inspección en el espaciopuerto principal y en secreto enviar agentes de su completa confianza y totalmente capacitados a la ciudad.  Dichos agentes deberán llegar de incógnitos al casino de la ciudad, en donde deberán esperar a ser contactados por nuestros agentes que les entregarán la siguiente parada o ubicación a la que deben dirigir el Quimera Aulladora. Por ningún motivo deben dar a conocer que van en una misión oficial, repito ninguno, inclusive si tienen que romper alguna ley local. Mejor rompan una ley general dictada por la República y entréguense a las autoridades, de esta forma los Oficiales del Quimera Aulladora puedan reclamar su jurisdicción sobre ellos y llevarlos de regreso a la nave. Repito: es muy importante que nunca mencionen que van de parte de la República, ni siquiera a los agentes que les entregarán la misión, no solo por los oídos de las otras fuerzas que se mueven aún dentro de los territorios de la república, sino… bueno, porque es una orden. Las biometrías de los agentes enviados de incógnito, así como de los que bajarán en el grupo de inspección deberán ser enviados un día antes de bajar al planeta, momento a partir del cual se les tendrá en completo aislamiento, con el fin de evitar cualquier tipo de filtración no deseada. Una vez se tenga nuevo curso, dirigirse de inmediato y a máxima velocidad al punto de localización del objetivo y a partir de ahí empezar a operar bajo las directrices establecidas. Recomendamos la máxima discreción y cuidado para escoger a los agentes y publicar al mínimo las órdenes y objetivos de la misión. Buena suerte a todos y QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.
                                (Voz de robot- Fin de la transmisión).


El comandante Veerran, juntas las manos frente a sus orificios nasales  y se dirige a sus subordinados:

            -Bueno, caballeros, he ahí nuestras órdenes. Como se habrán dado cuenta, nuestra misión ni siquiera tiene la aprobación de todo el Senado, y algunos de nosotros tenemos razones para pensar que es un desperdicio de hombres y recursos, sin embargo, lo que pretendo es beneficiarnos de las dos perspectivas; por un lado, los que creen que esta misión sí es importante querrán utilizar todas sus habilidades para demostrar fuera de toda duda que este esfuerzo es valioso. Por el contrario, los que están en contra de esta misión querrán demostrar también fuera de toda duda, que este, es un esfuerzo sin sentido y no vale la pena desperdiciar recursos en él. Ahora, para evitar sabotaje de cualquiera de las dos partes, toda información obtenida será compartida por ambos bandos para poder ser evaluada, y si ambas partes no logran ponerse de acuerdo seguiremos los lineamientos impuestos, que son, terminar la cuestión a cualquier precio, que para eso nos pagan,  así que hagan su mejor esfuerzo.

            -Comandante Veerran, ¿cómo vamos a elegir a los agentes encubiertos que enviaremos a la superficie de Bimmiel 2? -preguntó el coronel Bon Jar. A lo que el comandante en jefe contesta.

            -Cada uno de ustedes, propondrá a personas de su completa confianza para esta misión, coronel. Yo haré lo mismo, y entre los tres evaluaremos cada uno de los casos y elegiremos a dos personas entre las que haya propuesto el doctor Zaxirdel, dos de entre los propuestos por usted, coronel, y dos, de entre los propuestos por mí. Les recomiendo que empecemos a buscar los archivos de nuestro personal ya que aún vamos a estar encerrados un rato y empezar a evaluar así nuestras propuestas.  No serán elegidos hoy pero sí tendremos una idea de a quién elegir.

            -Dígame, comandante, ¿cuándo sabremos quienes son los elegidos? -inquirió Zaxirdel

            -Justo un día antes de la inspección en Bimmiel 2, profesor.

            -Eso quiere decir que tenemos 48 horas para elegir a los candidatos, ¿no es cierto? -intervino el coronel.

            -Así es, coronel. De hecho menos, porque necesitaremos una hora como mínimo para explicarles la misión.




El nuevo relato, "Antiguos Secretos de la Fuerza". Una crónica de Star Wars

Saludos, queridos lectores y visitantes de este blog:


Mañana comenzaré con la publicación de una nueva historia, en esta ocasión recrearé una crónica en la cual fui el "master", está ambientada en el mundo de Star Wars, ( SW D20), más o menos la época es unos 2o años después de "El Retorno del Jedi" o la instauración de la "Nueva República", de  nuevo, existe un senado, y un consejo jedi, y comienzan a oírse unos rumores extraños en el "borde exterior" de la galaxia. Aunque es una era que sí aparece en los cómics e historias escritas, nosotros, bueno yo, la ambiente en su mayor parte, porque hasta mucho tiempo después le pude echar el guante a esas historias, sin embargo sí es muy parecida. Aquí aparecerán personajes muy conocidos de este mundo, pero solo como telón de fondo, el resto es creación mía y de los jugadores que participaron en esta crónica. 
Esta crónica se desarrolló en dos etapas, ambas muy emocionantes, aquí en el relato trato de recrear lo más posibles el modo de hablar y las acciones de esos personajes que roleaban mis jugadores, si en algún momento me desvío demasiado de ellos espero me lo hagan saber para hacer las debidas correcciones. En esta parte de la crónica, la mayoría de mis jugadores eran novatos, para algunos era inclusive su primer personaje, para otros no, así que conforme el relato continúe, los personajes evolucionarán, algunos drásticamente, otros no tanto, sin embargo en estos primeros capítulos todos los personajes eran diríamos "chiquitos", todos empezaron de nivel uno ( a que bellos tiempos, justo cuando te enamoras de tu personaje) así que de momento no podían hacer muchas cosas, pero pronto, pronto.....

jueves, 19 de julio de 2012

11 millas náuticas hasta la costa Parte IV (y última)


Han pasado varios días desde la última comunicación con el mundo exterior. Desde aquél triste mensaje que recibí en un atardecer no volví a saber nada ni de Sonia ni de ningún miembro de mi familia. Si mal no recuerdo fue Iván el último en recibir noticias de su gente. Ese hermano suyo tan listo había logrado hacerse un refugio aceptable en el ruinoso edificio donde se escondió por primera vez, pero la electricidad en toda la ciudad estaba caída y cuando se agotara la batería de su teléfono le sería imposible pasar más noticias. Si encontraba alguna forma de mantener en funcionamiento esa pila seríamos los primeros en enterarnos. Es el día en que no hemos vuelto a saber nada de él. Ya ni quiero hacer cuentas.

En la isla tenemos un sistema de celdas solares que nos alumbra de noche y mantiene vivas las baterías, el problema es que ante las malas noticias del mundo exterior no hay quién se anime a mantener un radio encendido.

La supervivencia los primeros días fue bastante complicada, y algunos fenómenos naturales recientes nos hicieron pasar momentos muy difíciles. Apenas ayer amainó una de las tormentas más severas que hayan golpeado Isla Isabel en los últimos años. De no haber sido por ese techo más o menos estable no sé qué habría sido de nosotros. Durante al menos tres días el cielo se caía a pedazos, hubo truenos y vientos fuertísimos que derribaron muchos árboles y mataron a decenas o centenas de aves. Gracias a los relojes de cada quien fue posible saber la hora del día, pues el cielo estaba tan encapotado que la luz del sol no lograba traspasar hasta nosotros. Vivimos una espantosa noche de setenta y dos horas. Supusimos que un huracán de gran magnitud había pasado cerca de nosotros; que nuestro hogar forzado quedó en el camino de al menos uno de los brazos de la gran tormenta. Nadie había dado la alarma desde tierra firme porque seguramente ya no había nadie allá capaz de hacerlo. Si ese monstruo de viento y agua llegó al continente debió haber causado una destrucción sin precedentes.

Antes de la tormenta ya teníamos serías diferencias internas en cuanto a lo que convendría hacer en nuestro napoleónico encierro, aún ahora discutimos acaloradamente. La mayoría de esas dificultades hemos podido resolverlas pacíficamente, por suerte. Tuvimos la fortuna de contar con la experiencia práctica de algunos pescadores; nos enseñaron el modo de conseguir alimentos del mar y la preparación de cada cosa. Resultó que el padre de la familia estándar era técnico en electrónica y se encargó de mantener en un estado respetable las radios de onda corta, celulares y otros artefactos que conforme pasa el tiempo se van volviendo más y más obsoletos. Los hippie fresas alternativos no eran muy útiles en cuestiones técnicas, pero sabían mantener a los niños entretenidos y hasta les armaron una pequeña escuela. No he presenciado sus clases pero hace poco los vi preparando un pequeño terreno para cultivo. La importación de semillas a la isla con finalidad de cultivarlas estaba prohibida por su estatus especial de reserva; dadas las circunstancias no nos pareció que alguien fuera a castigarnos por intentar salvar nuestras vidas. Las simientes de la escasa variedad de frutas y verduras con la que contamos salieron, es evidente, de la comida fresca que sobrevivió a los días de normalidad y a los otros.

La tarea de mi grupo de amigos, biólogos todos, se ha enfocado más en preparar a nuestra pequeña comunidad para vivir mucho tiempo en este lugar. Hallar el modo de procurarnos recursos para años venideros. Muchas de las cosas que planeamos van a transformar y perjudicar esta área protegida, pero tenemos prioridades. Lo primero que hicimos fue construir con alambres desechados de motores inservibles una alambrada para un criadero de iguanas. Aún no sé si dará resultados; sí sé que ya tenemos una buena cantidad de reptiles, hembras y machos, encerrados. Esperamos empiecen a reproducirse dentro de poco. Podríamos dejar que las cosas sucedieran de manera natural, la gran desventaja de ese plan es que a veces lo natural lleva demasiado tiempo.

El refrigerador consume demasiada energía así que hemos decidido dejar de usarlo. Los alimentos deben ser conservados con la sal que extraigamos del mar, para lo que improvisamos una desalinizadora en una de las ruinosas estructuras aledañas a nuestro campamento. Todos los días acarreamos agua desde la playa hasta allá para que el sol la evapore. Generalmente, al final del día ya tenemos algo de sal para usar. No conocemos métodos tradicionales para refinarla así que la consumimos como sale.

El agua dulce es un gran problema; en esta isla sólo hay una fuente natural de la que podamos extraerla y no queremos agotarla, así que actividades suntuarias como los baños con agua potable están estrictamente prohibidos. La higiene personal, por poco efectiva que pueda ser, debe realizarse en el mar. La gran tormenta de hace unos días, aunque causó muchos estragos, también dejó importantes cantidades de agua que debemos proteger a toda costa de la rápida evaporación. Mucha quedó atrapada en aljibes impermeabilizados así que basta con tenerlos siempre bien tapados para conservar el contenido limpio y fresco. Otra parte la almacenamos en garrafones de plástico y vidrio guardados en una bodega bajo llave. Las lluvias aquí no son abundantes; siendo sinceros, estoy convencido de que antes de la próxima lluvia tendremos de nuevo problemas con el agua.

Por alguna gracia desconocida muchos de nuestros proyectos sobrevivieron a la tormenta y no hubo que empezar de cero otra vez. Sí efectuamos reparaciones en la cerca de las iguanas pero afortunadamente ninguna había escapado.
El cerro del faro se convirtió en nuestro puesto de observación. Habíamos asumido lo vano de los esfuerzos en la vigilancia pero los momentos de soledad en la guardia nos servían para desahogar las presiones a las que nos veíamos sometidos: la convivencia obligada con las mismas personas todo el día todos los días era el más importante de todos. No saben lo difícil que se vuelve sacar temas de conversación nuevos en un grupo reducido habiendo vivido todos las mismas aventuras. He empezado a inventarme sucesos y estoy seguro de que los demás han hecho lo propio. 

Hace tres días dejó de llover y apenas hoy el cielo se ha despejado. El tiempo cambia asombrosamente rápido y aun cuando ayer una gruesa capa de nubes nos aislaba totalmente de los benéficos y ansiados rayos del sol, hoy tenemos un cielo azul esplendoroso. Si algo nos quitó la tormenta fue la ventajosa altura de esa endeble estructura de metal que de manera pretenciosa hacíamos pasar por un faro. Menos mal que tuvimos la gran idea de remover el sistema fotovoltaico que suministraba energía al enorme foco para otros usos más importantes. Ya no esperábamos buques de rescate. 
 
Mientras reflexiono y hago memoria de todo lo que hemos pasado, voy a mi roca favorita, con vista hacia el Este, a tierra firme. Me siento. Antes tuve que quitar con un amable empujón de bota a cierto bobo café que competía conmigo por la posesión de esa piedra.

Como en cualquier otro día claro, las montañas de Nayarit son perfectamente visibles desde la isla, a once millas náuticas de distancia. Ni siquiera en los buenos tiempos la acción humana sobre la tierra era visible desde aquí; solo de noche las luces de las ciudades y puertos se reflejaban en las nubes y denotaban su presencia. Ahora las estrellas dominaban el firmamento nocturno apreciable, tal y como había sido durante millones de años. Cuando me detenía a apreciar este paisaje no podía evitar pensar que era el último hombre sobre la tierra. En estos momentos puede que no sea el último, pero me acerco bastante.

Algo que flota en el agua al noreste de mi posición, a la izquierda, llama mí atención. Parece una multitud de objetos que lograron mantenerse ocultos de mi vista por la distancia, el reflejo del sol en las olas y por el simple hecho de no haber estado mirando en esa dirección. Pienso que han de ser escombros traidos desde la costa por las corrientes. Debo dar aviso a los otros sobrevivientes pues es probable que entre toda esa basura traida por el mar haya algo que nos sirva: necesitamos cocos para tener una fuente renovable de protector solar, vaya que la necesitamos. Me dispongo a dar de gritos (en esta silenciosa isla puede escucharse una voz fuerte a varios cientos de metros de distancia) cuando me doy cuenta de lo que realmente conforma esa masa de desperdicios... ¡son Locos! ¡Muertos vivientes! Infectados que de algún modo misterioso cayeron al océano; arrastrados por el oleaje de la tormenta en el continente, o arrancados de la cubierta de algún infortunado barco en medio del infierno marino ¡Han venido a dar a este paraíso gracias a las negras artes de la Fortuna! Veo formas tambaleantes que han llegado a la costa. Veo seres terribles que andan sin rumbo en nuestro bosque, se tropiezan, caen y se levantan... ¡¡Oh, Dios mío!! ¡¡LOS VEO!!

martes, 17 de julio de 2012

Miedo, Muerte y Resurrección. Capítulo 1 de la crónica "Muertes de a peso"


Mi nombre es Claire, y soy francesa de nacimiento, y guardaespaldas de profesión. En este momento, me encargo de la protección de una cantante de rock venida a menos llamada Tarja Turunen, y digo venida a menos, porque desde que  dejó a  “Nightwish”  el grupo donde era vocalista, vive de su sombra en el mencionado grupo. Aunque en el  ramo de la protección de personas, soy alguien con algo de renombre, me cuesta cada vez más trabajo cuidar de mi clienta debido a su situación emocional actual (destrozada por haber sido expulsada del grupo ) lo cual la lleva a tratar de desaparecer de mi vista cada vez que puede para irse de juerga a cualquier tugurio donde le ofrezcan alguno de sus vicios actuales, me he planteado dejarla ya un par de veces al menos, pero si no lo hago, en parte es porque realmente me gusta como canta, y porque me intriga saber de dónde saca patrocinios y conciertos ahora que ya no pertenece a Nightwish.  Dejando eso de lado, es increíble que Tarja tenga tantos fans, creía que yo era la única loca,  ja. Hoy fue un buen concierto, pero una vez más en cuanto terminó, Tarja desapareció de mi vista, no debe de tardar en  llegar a su cuarto en mal estado, solo para caer inconsciente en su cama, es triste verla así, pero sería peor verla en una plancha de la morgue. Iré a su cuarto para ver si ya llegó.

Después de escribir en su diario, Claire se levanta de la pequeña mesa en su cuarto del hotel, y se dirige a su cama, toma el teléfono y levanta el auricular.


 - ¿Recepción? Soy la señorita Claire del staff de Tarja, ¿podría decirme si ya llegó al hotel? Muy bien, muchas gracias, hasta luego……… espero, si,  ¿viene llegando?, ¿acompañada? muy bien gracias. No, no se preocupe, la espero en el elevador. Hasta luego.


 La cara de Claire denota preocupación después de su conversación en el teléfono, abre el cajón del buró y saca un taser que se coloca en la funda que trae en el cinturón, y un cilindro de metal negro, lo toma firmemente y agita su mano con violencia, haciendo salir el bastón retráctil y comprobando que no se traba lo guarda también en su cinturón en una funda, en seguida rebusca bajo la almohada y saca una Glock 9 mm, comprueba el cargador y la recámara quitando el seguro del arma, la cual coloca en la pistolera de hombro que trae bajo el saco del traje, se sienta sobre la cama y sube la pierna derecha del pantalón dejando ver un pequeño revolver de apoyo calibre 22, colocado en una funda en su pierna, después de comprobarlo se levanta, se alisa el traje y se dispone a salir de la habitación. En la puerta se detiene para comprobar que dejó su cuarto en orden, entonces, siente como una sombra y un ligero viento se deslizan detrás de ella y un escalofrío que le recorre el cuerpo, instintivamente lleva su mano derecha a la 9 mm, pero cuando voltea hacia el pasillo no hay ni un alma, sin embargo  su gesto de preocupación ya es muy notorio, una gota de sudor le recorre la parte de atrás del cuello, saldría corriendo despavorida de no ser por los años de condicionamiento que la han ayudado a enfrentarse a situaciones peligrosamente mortales. Camina lo más derecha posible hacia el elevador con todos los músculos de su cuerpo en tensión, dispuesta a reaccionar en fracción de segundos, el sonido de la llegada del elevador la saca de su ensimismamiento, acelera un poco el paso, unos 3 metros antes de llegar al pasillo que da al elevador, ve pasar a Tarja abrazada con un galán bastante pálido como de 1.85 m, al cual Tarja observa fijamente, y él a ella, mientras Claire lo estudia  se da cuenta que el tipo está sonriendo embelesado, como cuando alguien observa a su comida favorita en el plato antes de comérsela, y se da cuenta que de la comisura del labio derecho del tipo sobresale sendo colmillo, sin embargo cuando el tipo voltea hacia Claire, su sonrisa es normal, bueno todo lo normal que puede ser una sonrisa anormalmente encantadora y a la vez escalofriante, pero claro, sin colmillos. Tarja ignora olímpicamente a Claire y continúa abrazando al tipo, con rumbo a su habitación.  Claire alcanza la habitación de Tarja justo antes de que la puerta se azote y se cierre, al abrirla observa a Tarja y al desconocido sentarse juntos en la orilla de la cama.

-Buenas noches- dice Claire volteando hacia el desconocido, quién le devuelve el saludo con una inclinación de cabeza y una mirada de desdén.-Señorita Turunen, de más está decirle que su comportamiento dificulta  mi trabajo sobremanera, pero es bueno saber que se encuentra bien, sin embargo……

-Ahórrate tus comentarios Claire, no necesito más por el momento así que retírate.

- Pero, señorita Turunen….

El desconocido se coloca frente a Tarja de manera que Claire no puede observar su rostro, y mientras lo hace, Claire vuelve a sentir un escalofrío recorriéndole la espalda. Con vos mecánica, Tarja contesta:

- Retírate Claire.

Una nueva sonrisa de desprecio asoma en el rostro del desconocido, cuando Claire controla su rabia  y está a punto de responder se da cuenta que Tarja la ignora completamente como si no estuviera en la habitación, y vuelve a mirar embelesada  a su desconocido.  Claire prefiere no discutir, vuelve a abrir la puerta de la habitación y hecha una última mirada a la pareja, dándose cuenta que la ropa de Tarja comienza a salir volando por los aires. Claire, se enfila hacia su habitación, cuando de improviso, escucha un fuerte crujido y un gemido en la habitación de Tarja, con el desconcierto reflejado en su rostro, Claire se queda clavada en su sitio. Cuando escucha otras voces en la habitación de Tarja, se da cuenta que algo anda mal. Sale corriendo hacia la habitación, con todas sus fuerzas se estrella contra la puerta, con un sonoro crujido la puerta se abre, y la primer mirada de Claire se dirige a la cama, Tarja se encuentra ahí, al parecer inconsciente, pero bien, sin embargo junto a  la puerta hay una chica muy  guapa, alta de cabellos rizados y negros, muy bien formada, y mejor vestida, pero con unas garras de 5 cm saliendo de sus dedos,  cuando quiere voltear para ver lo que hay detrás de ella, unos fuerte dedos con garras de 5 cm la sujetan del cuello cortándole la respiración, al mismo tiempo, un impacto que la hace ver lucecitas, la empujan a ella y a su captor contra el armario, sin embargo aquellas garras duras como el acero no sueltan el cuello de Claire, aún sin poder enfocar la vista y con la sangre retumbándole en el cerebro, siente como la levantan y aprietan aún más su cuello, abre los ojos solo para voltear a ver la cosa más terrorífica que haya visto en su vida, una masa enorme de pelos, dientes, garras, músculo y piel, que hacen que su entrepierna y sus pantalones estén tan húmedos como un pantano, antes de desmayarse alcanza a jalar del gatillo de su 9 mm que milagrosamente sigue en su mano, solo para ver que la enorme criatura que se les acerca a ella y a su captor, recibe las balas sin inmutarse o sangrar siquiera, después Claire entra en una especie de desmayo o delirio. Lo poco que queda consciente de su cerebro alcanza a escuchar unas voces:

-¡Suéltala Gilbert!

A lo que una voz fría, como una daga en el corazón, contesta:

- ¿O qué?, ¿acaso me dejarías ir?, no lo creo, mmmmm, tal vez sí, ¿porqué tanto interés en esta durmiente?

-Grrrrrrrr-  se escucha un gruñido profundo y atemorizante.

-Tranquilo “Papá Pelos”, tu dueña aún no te ha dado permiso de atacar, fiel perro, buen perro, ¡sit!, ja, ja, ja.

Esa carcajada, fría como un hielo resbalando por la garganta, provoca que Claire entreabra los ojos. Una voz profunda y gutural, como salida de una caverna oscura y profunda, le contesta al tal Gilbert:

-Suéltala, y arreglemos esto de poder a poder, de una vez por todas.  Con garras y colmillos, como guerreros con honor.

-Eso quisieras ¿no?, tener la oportunidad de destruirme y cubrirte de gloria entre los de tu especie. Pero hay demasiado en juego, así que no, no tengo tiempo para jugar contigo, ¡perro!

La poca conciencia de Claire, trata de gritar, ¡mátenlo! Está ganando tiempo, está tramando algo, ¡mátenlo ahora!, sin embargo solo logra balbucear incoherencias.

Luego, ¡todo se desata a la velocidad del rayo! Gilbert, arroja de quién sabe dónde algo como una granada, que al estallar expulsa unas gotas plateadas, pero antes de que se esparza el contenido, la chica de cabellos negros, como si fuera un borrón de sombra la atrapa en pleno vuelo y absorbe la explosión, sin embargo, las pocas gotas que se alcanzan a esparcir le arranca un aullido de dolor al enorme y peludo ser. Claire, es arrastrada en un frenético brinco que realiza Gilbert en dirección al cuerpo de Tarja y que casi le arranca el cuello a Claire, para luego quedar suspendida en el aire, momento en el cuál observa indefensa, como una garruda mano de la chica de cabellos rizados, pasa muy cerca de su costado izquierdo rasgando su traje a una velocidad sobrehumana, y partiendo en dos el brazo derecho de Gilbert, el cual lanza una descomunal patada al cuerpo de Claire fracturándole la cadera y haciéndola salir volando hacia la ventana que da hacia la calle, mientras que con la mano izquierda, Gilbert apunta y descarga una pistola automática hacia la chica de cabello rizado, quién a pesar de recibir parte de la descarga se lanza a atrapar el cuerpo medio inerte de Claire antes de que caiga por la ventana,  al mismo tiempo el enceguecido y furioso “Papá Pelos”  machaca a Gilbert aplastándolo contra la pared, sin embargo unos disparos venidos de un par  de desconocidos parados en la puerta, impactan en la espalda de la chica de los rizos al proteger a Claire de los disparos, arrancándole a la chica un gemido de dolor y provocando que caiga de rodillas, lo que obliga a “Papá Pelos” a soltar a su presa y a exterminar a los desconocidos de dos limpios y cercenantes garrazos dirigidos al cuello de los desconocidos, mientras, Gilbert se lanza hacia la ventana medio bloqueada por la chica de rizos, arrastrando con su mano rota al cuerpo de Tarja, disparándole a quemarropa a la chica de los rizos que cae hacia atrás como muerta, y justo cuando Gilbert está a punto de saltar por la ventana, Claire haciendo un acopio de voluntad apunta y dispara su arma al brazo roto de Gilbert obligándolo a soltar a Tarja, y caer por la ventana, no sin antes arrojar un artefacto explosivo al cuarto. Claire, observa como lentamente los materiales del artefacto se funden por causa del comienzo de la explosión y como se forma la onda expansiva en el aire, segura de que va a morir, ve pasar frente a ella toda su vida y cuando está a punto de recibir el impacto de la onda ve frente a sus ojos como la chica de pelo rizado se arroja sobre ella para cubrirla, así  como el grito desesperado de “Papá Pelos”, por alguna extraña razón y a pesar del impacto del explosivo, Claire observa como su cuerpo y el de la chica salen expulsados hacia Papá Pelos pero sin llegar a alcanzarlo nunca porque él también sale expelido hacia atrás. Después de la explosión y con el cuerpo dolorido por las quemaduras, Claire observa como Papa Pelos se les acerca y mientras lo hace sus heridas y quemaduras se curan y su aspecto cambia al de un humano, y con su voz profunda dice:

-Angelique ¿por qué? A lo que la mujer de cabellos rizados contesta, con una voz que es casi un suspiro.

-No te preocupes camarada, así tenía que ser. Prométeme que atraparás a  Gi…. Gilbert.

-Pero ¿por qué la protegiste? Es una simple mortal, no tenía impor…..

-Te e..quivo…cas mi a..migo.  Ella es idén..

-tica a tu hermana, si lo sé. ¿Qué importancia puede tener esa coincidencia?

-Toda, mi a ami.. go- hummm, en el mundo de los vástagos, las las –agghhhhh- coincidencias no existen.

-Y ¿de qué sirvió Angelique? Esta más muerta que viva, ni yo puedo salvarla.

-Ah, -tosiendo sangre y cenizas- pee…ro yo sí que puedo, despiértala.

Entonces Papá Pelos pone las manos sobre el cuerpo de Claire y recita una especie de cántico, después de lo cual Claire recupera la conciencia, solo para desear no haberla recuperado, solo para sentir todo el dolor que le generan sus heridas, sin embargo después de cegarla, el dolor va remitiendo hasta llegar a un punto soportable, al abrir los ojos observa el rostro de Angelique junto al suyo.

-Cla Claire, no… hay mu..ucho tie..po. Estamos a punto de encontrarnos con la destrucción. Pero puedo ofrecerte una alternativa. Perderías tu vida y gran parte de tuuuuu hu..manidad, a camb..io segui..ras existiendo. No tengo tiempo para explicarte la no-vida. Pero si quieres seguir aquí y ven…vengarte es tu únniica opción. ¿Aceptas?

El miedo atenazaba la garganta de Claire, pero algo en su interior, muy aparte de su instinto de supervivencia, le decía que esto era lo que siempre había esperado, que todos los momentos de su vida se resumían para llegar a esta decisión y sabía la respuesta correcta. Podía dejarse morir, eso era lo de menos en un trabajo como el suyo, después de todo para eso le pagaban. Sin embargo,  ahora sabía que existían otras cosas en el mundo, y podía formar parte de ellas, quizás hasta era su destino. El nudo en la garganta se fue diluyendo y al fin pudo contestar.

-Acepto

 Sin esperar más, Angelique mordió el cuello de Claire, y aunque en ese momento a Claire se le olvidaba todo, incluso sus heridas, era como sentir un orgasmo, también percibía como la vida se escapaba de su cuerpo. Por tercera vez en esta noche estaba segura de morir. Pero esta vez, era real. ¿Habré sido engañada?-piensa ella-Que más da.  Y abre los ojos en una muda súplica hacia Angelique. Entonces, ve como Angelique se hace un corte en la muñeca con sus propios colmillos, y cuando Claire da el último suspiro y sus párpados están por cerrarse, unas gotas de sangre de la muñeca de Angelique tocan sus labios primero, y su garganta después. Y por allá en su interior, por donde va pasando la sangre espesa de Angelique, Claire siente un frío quemante, abrazador, insoportable, y una sed insaciable surge de sus entrañas, quiere sangre, ¡sangre!, ¡sangre! Abre los ojos y se encuentra así misma succionando sangre directamente de la muñeca de Angelique. Claire, ahora se da cuenta perfectamente, que está muerta, pero sigue existiendo, y mientras succiona la espesa y tibia sangre, Angelique le acaricia el cabello y le ordena, más que decirle, detente mi chiquilla. La sed sigue ahí, pero Claire no puede desobedecer una orden de su siré. Angelique se dirige a ella:

-Obedécelo en todo, el será tu guía. Tienes mucho que aprender, pero tienes mi bendición.

-Pa,..humhum Papá Pelos, mi camarada, mi…compañero, mi...  A lo que Papá Pelos, contesta, tomando la mano de Angelique entre las suyas:

-¡Mí sangre!

-Sí. Ya sabes que hacer camarada. Guíala. Y no permitas que Gilbert logre sus planes. No por mí, por el futuro. Ave…rigua que- la piel de Angelique se va resquebrajando por unas delgadas líneas de luz que invaden toda su piel- está tramando, impide, que triunfe. Adi.oooósss.

Un resplandor que los ciega sale de Angelique, justo antes de dejarla convertida en un montón de ceniza. A Papá Pelos se le oye decir:

-Adiós camarada.-Y volteando hacia Claire- Bueno sanguijuela, que esperas, aliméntate de esos cadáveres- señalando los cuerpos decapitados de los desconocidos- rápido antes que se desangren o que lleguen más humanos.


 Sin hacérselo repetir dos veces Claire, succiona con fruición la poca sangre de ambos cadáveres, pero solo obtiene unos pocos sorbos de una sangre no tan deliciosa como la de Angelique, y volteando a ver Papá Pelos

-Aún tengo hambre.

-Ese, es siempre el problema  con ustedes las sanguijuelas. Bebe –le muestra su enorme muñeca a Claire- pero recuerda que si no te controlas, a las sanguijuelas como tú las uso de aperitivo.

-Claire, muerde mansamente la muñeca del hombretón, y la sangre que fluye hacia su garganta, es gruesa y rica, pero de un modo diferente al de la de Angelique. Despega sus labios para decir.

-¿Así está bien o puedo seguir?

-Ja, Ja. No cabe duda que eres la chiquilla de Angelique, sí, ¿crees que puedes aguantar el hambre hasta que te consiga más comida?, debemos irnos antes que nos descubran aquí.

-Sí, pero ¿y Tarja?

- Llévala en brazos hacia la recepción, y pide a gritos ayuda y una ambulancia, sal por la puerta principal y ahí las recojo. Si te preguntan di que alguien disparó una bazuca a la habitación.

-Pero,

-Confía en mí y haz lo que te digo.

-Pero,

-Yo arreglo todo, ah y por favor, no muerdas a ninguna persona. Vamos ¡ve! ¿Qué esperas?

Tomando a Tarja entre sus brazos, Claire se lanza a las escaleras de emergencia. En unos pocos saltos llega a la planta baja del hotel, y aprovechando su entrenamiento, se dirige al asustado recepcionista.

-Alguien lanzó un cohete contra la habitación de Tarja, necesito sacarla de aquí y llevarla a un hospital, llame a las autoridades. Y con seguridad y premura salió por la puerta principal cargando a Tarja.  Un Taxi se detiene frente a ellas, y sin mostrar asombro al ver que es Papá Pelos quién conduce, se sube junto con Tarja y se alejan de ahí.