ANTIGUOS SECRETOS DE LA FUERZA
" Misiones
que cumplir. Parte 1"
A bordo del Star Destroyer “Quimera Aulladora”, en la sala de reuniones.
-Aquí el comandante Aamilar Veerran, a puente de mando. ¿Me
escucha, teniente Ferrand?
-Sí, comandante.
-Selle la sala de reuniones para que
podamos proceder, y aíslela de toda comunicación por una hora.
-A la orden, comandante.
-Muy bien señores, podemos abrir las
órdenes que nos ha dado el Senado para desarrollar nuestra misión. Aquí está el
holomensaje; por favor, para poder abrirlo hagan la debida bio-identicación.
-Coronel Bon Jar Kenn, infantería,
confirmar.
-(Voz de robot) Cereano, Bon Jar Keen,
Coronel identificación confirmada.
-Xenobiólogo Zaxirdel, Jefe de la
expedición científica, confirmar.
-(Voz de Robot) Falleen, Zaxirdel, Jefe
de la Expedición científica, identificación confirmada.
-Comandante en jefe del Quimera
Aulladora, Aamilar Veerran, confirmar.
-(Voz de robot) Iktotchi, Aamilar
Veerran, Comandante en Jefe del Quimera Aulladora, identificación confirmada.
Mensaje del Senado de la Nueva República Galáctica para los jefes de la misión
de apoyo para la expedición ExGal. Cancilleres Mon Mothma y Borsk Frey’lia.
Aparece un holograma de una humana con
vestiduras blancas de edad bastante madura cabello castaño con algunas canas.
La acompaña un bothan macho vestido con traje de diplomático a la última moda
de Coruscant. La mujer fue la primera en tomar la palabra.
-Señores,
el Senado y la República les encomiendan una misión muy difícil e importante,
su nave y todo su personal son enviados para que investiguen que ha pasado con
la misión ExGal.
El Bothan tomó la estafeta
-La
misión ExGal es un viejo proyecto que comenzó en la era de la Antigua
República, planteado por senadores, entre ellos la actual canciller, Mon
Mothma, para averiguar si existía vida fuera de los confines del universo
conocido. De ser el caso se intentaría hacer contacto con nuevas civilizaciones
y expandir los territorios de la República. Un proyecto costoso y sin mucha
esperanza de éxito, por cierto. En esos días no hubo un gran avance ya que comenzaba la agitación que
desembocaría en las Guerras Clónicas y
el surgimiento del Imperio. Sin embargo, en esa nueva época el proyecto se
reinició sobre los avances obtenidos en el régimen anterior pero ahora bajo los
auspicios del emperador, y solo a él se informaba de los avances obtenidos. Sin
embargo, por los informes de los espías e inteligencia de la alianza rebelde
nos enteramos que el proyecto obtuvo varios éxitos y avanzó bastante, lo cual
provocó que el emperador le dedicara más financiamiento. Pero, súbitamente lo
canceló y borró todo registro de ella salvo unos pocos que los espías de mi
raza pudieron robar, aunque debemos aclarar que lo que se salvó no es algo que
valiera la pena.
-Lo
que el canciller Brey’lia no les ha mencionado es que al parecer si se encontró
algún tipo de vida inteligente y tal vez hasta se hizo contacto.
-Esos
rumores son los que le permitieron a la canciller Mon Mothma y a su grupo en el
senado lograr una autorización para reabrir el proyecto poco después de
instaurada la Nueva República, a pesar de las críticas de otros senadores más
sensatos. Así, se envió una gran expedición, con mucho personal científico,
técnico, militar y civil. Se suponía que la ExGal buscaría un lugar en los
confines desconocidos donde establecer su base. Su primer reporte llegó, y establecía
que comenzaban la construcción del nuevo asentamiento y reportaban la ausencia
de vida inteligente, tal como yo esperaba.
-Sí,
lo que menciona el canciller Frey’lia es cierto, pero la expedición continuó y
mandó varios reportes periódicos tal como se había establecido, pero luego,
hará cosa de 3 años, se perdió toda comunicación y aún no podemos
restablecerla. No sabemos qué ha pasado. Pudieran estar muertos todos o sólo
incomunicados, por eso su misión es restablecer los canales de contacto,
averiguar la situación de la expedición y auxiliar a los sobrevivientes si los
hay, recabar datos y si es posible continuar la misión.
-Claro
–interrumpe el bothan- si las
instalaciones y personal se han perdido en su mayor parte, evaluar
objetivamente si se debe continuar con este, ya que primero el senado debe
volver a votar sobre este proyecto impulsado por alocados senadores como Mon
Mothma.
Entonces Mon Mothma retoma la palabra.
-Bueno,
teniendo claro su objetivo, lo que deben hacer para alcanzarlo es llegar al
sistema Bimmiel, aproximarse a Bimmiel II declarando una misión rutinaria de
inspección y colocarse en una órbita cercana a este planeta para poder ser
observados desde la superficie, hacer bajar a un grupo de inspección en el
espaciopuerto principal y en secreto enviar agentes de su completa confianza y
totalmente capacitados a la ciudad.
Dichos agentes deberán llegar de incógnitos al casino de la ciudad, en
donde deberán esperar a ser contactados por nuestros agentes que les entregarán
la siguiente parada o ubicación a la que deben dirigir el Quimera Aulladora.
Por ningún motivo deben dar a conocer que van en una misión oficial, repito
ninguno, inclusive si tienen que romper alguna ley local. Mejor rompan una ley
general dictada por la República y entréguense a las autoridades, de esta forma
los Oficiales del Quimera Aulladora puedan reclamar su jurisdicción sobre ellos
y llevarlos de regreso a la nave. Repito: es muy importante que nunca mencionen
que van de parte de la República, ni siquiera a los agentes que les entregarán
la misión, no solo por los oídos de las otras fuerzas que se mueven aún dentro
de los territorios de la república, sino… bueno, porque es una orden. Las
biometrías de los agentes enviados de incógnito, así como de los que bajarán en
el grupo de inspección deberán ser enviados un día antes de bajar al planeta,
momento a partir del cual se les tendrá en completo aislamiento, con el fin de
evitar cualquier tipo de filtración no deseada. Una vez se tenga nuevo curso,
dirigirse de inmediato y a máxima velocidad al punto de localización del
objetivo y a partir de ahí empezar a operar bajo las directrices establecidas.
Recomendamos la máxima discreción y cuidado para escoger a los agentes y
publicar al mínimo las órdenes y objetivos de la misión. Buena suerte a todos y
QUE LA FUERZA LOS ACOMPAÑE.
(Voz de robot-
Fin de la transmisión).
El
comandante Veerran, juntas las manos frente a sus orificios nasales y se dirige a sus subordinados:
-Bueno,
caballeros, he ahí nuestras órdenes. Como se habrán dado cuenta, nuestra misión
ni siquiera tiene la aprobación de todo el Senado, y algunos de nosotros
tenemos razones para pensar que es un desperdicio de hombres y recursos, sin
embargo, lo que pretendo es beneficiarnos de las dos perspectivas; por un lado,
los que creen que esta misión sí es importante querrán utilizar todas sus
habilidades para demostrar fuera de toda duda que este esfuerzo es valioso. Por
el contrario, los que están en contra de esta misión querrán demostrar también
fuera de toda duda, que este, es un esfuerzo sin sentido y no vale la pena
desperdiciar recursos en él. Ahora, para evitar sabotaje de cualquiera de las
dos partes, toda información obtenida será compartida por ambos bandos para
poder ser evaluada, y si ambas partes no logran ponerse de acuerdo seguiremos
los lineamientos impuestos, que son, terminar la cuestión a cualquier precio,
que para eso nos pagan, así que hagan su
mejor esfuerzo.
-Comandante Veerran, ¿cómo vamos a
elegir a los agentes encubiertos que enviaremos a la superficie de Bimmiel 2?
-preguntó el coronel Bon Jar. A lo que el comandante en jefe contesta.
-Cada
uno de ustedes, propondrá a personas de su completa confianza para esta misión,
coronel. Yo haré lo mismo, y entre los tres evaluaremos cada uno de los casos y
elegiremos a dos personas entre las que haya propuesto el doctor Zaxirdel, dos
de entre los propuestos por usted, coronel, y dos, de entre los propuestos por
mí. Les recomiendo que empecemos a buscar los archivos de nuestro personal ya
que aún vamos a estar encerrados un rato y empezar a evaluar así nuestras
propuestas. No serán elegidos hoy pero
sí tendremos una idea de a quién elegir.
-Dígame,
comandante, ¿cuándo sabremos quienes son los elegidos? -inquirió Zaxirdel
-Justo
un día antes de la inspección en Bimmiel 2, profesor.
-Eso
quiere decir que tenemos 48 horas para elegir a los candidatos, ¿no es cierto?
-intervino el coronel.
-Así
es, coronel. De hecho menos, porque necesitaremos una hora como mínimo para
explicarles la misión.


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