Soldados de la dispersión

Recuerdo amigos de guerras que todos olvidaron, menos nosotros.

Todos ellos destilados en cada herida que recibimos.







Esas heridas son todos los dolorosos lugares donde luchamos.

Batallas que han quedado atrás, que nunca buscamos.







¿Qué es lo que perdimos y qué es lo que ganamos?







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sábado, 28 de julio de 2012

Star Wars. Antíguos Secretos de la Fuerza. Misiones que cumplir. Parte II


24 horas después a bordo del Star Destroyer Quimera Aulladora

Se oye una voz femenina por el intercomunicador de la nave:
            -¡Atención a todo el personal! ¡Atención a todo el personal! Los sensores de la nave han captado una llamada de auxilio cerca del cúmulo estelar de Tión, por orden del comandante Veerran, toda la tripulación se encuentra en alerta amarilla a partir de este momento. Llegaremos al cúmulo Tión en 30 minutos.

            El mensaje se repitió una vez más.

            Mientras todo el personal de la nave se dirige a sus posiciones, se oye como los motores hiperlumínicos se detienen, dejando sentir toda la masa inercial de la nave. Se oye el rugir de los motores sub-luz.

            De nuevo la voz femenina por el altavoz de la nave:

            Todo el personal no necesario para las operaciones de búsqueda y rescate regrese a sus barracones, hasta que se le requiera.

            Al igual que la vez pasada el mensaje se repitió.

            Después de transcurridos 30 minutos, en el puente de mando, el capitán Veerran se dirigió a sus oficiales:

            -Coloquen en la pantalla central las imágenes del exterior, y en la de la derecha al coronel Bon Jar.

            -Sí, capitán.

            En la pantalla de la derecha aparecen, el coronel Bon Jar, en traje de espacio y otros 2 oficiales de cubierta, también con trajes, que están dirigiendo a un grupo de hombres que preparan las naves de rescate en el muelle principal.

            -Coronel Bon Jar, ¿están listos sus hombres para la maniobra?

            -Sí, Capitán, esperamos sus órdenes.

            -Un momento, coronel. Teniente Rax, muéstreme las imágenes externas.

            -Mjay jimamhunhey -contestó el teniente sullustano.

            En la pantalla se pueden observar los restos de un naufragio, pero ninguna señal de sobrevivientes, ni naves de escape, ni ningún rastro de vida. Solo se observan una parte de los motores de una nave tipo fragata modelo  Nebulón B, algunos restos de cazas de combate y fragmentos de diferentes dimensiones de la corbeta.

            -Pero, ¿qué es esto?-exclama el comandante Veerran- ¿Quiénes o qué pudieron atacar esta nave? Teniente Rax, haga un rastreo de gran amplitud en todas las frecuencias y busque posibles rastros de los atacantes o una explicación para este desastre. Coronel Bon Jar, creo que no habrá misión de rescate.

            -¿Cómo dice capitán?-Contesta el coronel

            -Que al parecer alguien llegó antes que nosotros a este lugar y acabó con los sobrevivientes o los atacantes recibieron refuerzos y terminaron el trabajo. Suban los escudos deflectores.  Que un escuadrón salga para ayudarnos en el rastreo. ¿Qué encontró, teniente Rax?

         -Lmalijnamj julmljilajjuy, oimjlhayelmjuyamenjilmejeyan, jolomjilmyamajuyajlilmahyun, jumlmiljuyominjelajuyum, jimamhunhey.

     -¿Cómo que solo un enorme asteroide? ¿No hay señal del enemigo? ¿Ni de algún sobreviviente?

            -Mjoylm jimamhunhey.

            -No sé por qué pero tengo un mal presentimiento sobre esto. Coronel que los cazas salgan y estén armados y lis….

            ¡BOOOOOMMMM! una gran explosión se siente en toda la nave, las alarmas se disparan, el puente de mando se vuelve un pandemónium con los sonidos de los sensores, alarmas, personas caídas, aparatos haciendo corto circuito. Por el altavoz del intercomunicador de toda la nave se oye: ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja!

            -¡Teniente Rax!, ¡¿Qué diablos nos pegó y con qué?!! Y ¡¡¿por qué diablos no están los escudos arriba?!!  Todas las estaciones devuelvan el fueg…- BOOOOMMM...  Se siente otro gran impacto y la nave es sacudida hasta lo más profundo de sus entrañas ¡Rax! ¿Quién diablos nos dispara?

            -Majilmjolimjalaililumjmejelimjuyojolomjeyemlihaia, lmejelemjeyum lejemjemllayulm, jjmulyumllijmeyyemjalme.

            -¿Cómo que la energía que nos golpeó parece provenir del asteroide? ¿Y los escudos?

            -Hemos perdido los escudos capitán. Responde otro oficial con sangre, brotándole de la frente.
            -Coronel, saque eso cazas ahora.

            -Capitán otro impacto como ése y perderemos los motores- dice el mismo oficial al que le sangra la frente.
           
            BOOOOOMMMMM

          -¿Co…coronel, donde están nuestros cazas? Comunicaciones. ¡Oficial de comunicaciones!

        -El mismo oficial levantando su cara del panel de sensores-Está muerta, capitán, no tenemos comunicación con el muelle principal, hemos perdido los escudos, y tenemos daños en el 40% de la nave. A lo que el comandante contesta con su voz de mando.

            -¡¡¡Póngame en el altavoz!!!!- Y dirigiéndose al micrófono- ¡Atención! a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave repito, abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ¡¡¡ya!!!

 -Amjmulajayammuljyujumlja, jmlimjujayamlimjl, jemllemjljuyamlimjeml jomiomlmjemjayajelamjl.

          -Que asteroides más pequeños, se han desprendido y que están tomando posiciones de combate, que diablos son esas co..BOOOOOOOM………..


Mientras tanto, dentro de la nave:

            -Muy bien Urghnagh, esas mejoras al sistema de navegación nos van a ayudar mucho, si tenemos que salir huyendo muy rápido. Por cierto dile a tu amiga la bothan, que tenga destapadas esas botellas de brandi coreliano para cuando llegue al puente.

            -Uagh uaghguaggauhg, augh aughguahgguhh

            -¿Qué primero vas a, con ella?,… iuj, y no te quedan pelos en las manos, ¡olvídalo, alfombra!

¡¡¡BOOOOOMMMMM!!!, una explosión y una enorme sacudida se sienten a bordo del destructor. Urgnagh y Clash caen al piso del hangar.

            -¡Hablando de salir huyendo muy rápido! ¿Quién hizo explotar un detonador térmico en los motores de la nave?

            -Augghrr ughrr ughhhr.

            -Ya sé, Urgnagh, enciende los motores del Halcón de Ébano, eso fue un impacto directo. Y dile a tu amiga que se aleje de mi cabina.

            -Uagh uagh.

            -¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja! ¡Alerta roja!

            
Mientras Urgnagh, enciende los motores del Ebon Hawk, Clash busca en el hangar al oficial de cubierta de esa sección para preguntar qué diablos está pasando, y lo escucha gritar, ¡A los cazas! ¡A los cazas! Todos corren: oficiales, pilotos, con la prisa por tomar sus cazas y salir a combatir cuando en eso……..BOOOOMMM……..un segundo impacto aún más fuerte que el anterior sacude al destructor.

Clash ve pasar a un zabrac aprendiz jedi, a quién ha estafado varias veces jugando al sabbac; el chico se dirige corriendo a donde están colocados los cazas de alas X, ¡Oye! ¡Oye! ¿Qué no era una misión de rescate? ¿Qué pasa?

            -Al parecer, los que atacaron la nave que veníamos a rescatar, nos están atacando a nosotros.

            -Están locos, ¿Quién ataca a una nave de clase capital?

            El padawan se aleja y monta un caza al igual que otros pilotos y salen por los escudos de energía del hangar hacia el espacio exterior.       De nuevo…….. BOOOOOOM…….. Clash se estrella en una nave de transporte de tropas; la vista se le nubla, para cuando la recupera solo alcanza a ver humo, naves desperdigadas o medio aplastadas unas contra otras, gente herida y cables sueltos produciendo chispas, gritos de agonía y dolor llenan toda el área, trata de levantarse de donde está pero se halla tan desorientado que tiene que usar las manos para no romperse los dientes contra el suelo. Unas manos lo levantan y cuando logra enfocar tiene un rostro verde con boca de trompetilla frente a él, diciéndole:

            -Rendar, ¿estás bien?

            -¿Breedo?- contesta al aún aturdido Clash.

            -Levántate, te has llevado peores palizas.

            -¡Ey! ¡Ustedes dos! –Dice Clash señalando a dos aprendices jedi que ayudan a una barabel hembra tendida en el suelo- pada…..como se llamen, ¡vengan acá!

            La hermosa twi’lek de piel violeta y con ropas de jedi le contesta:

            -Pero hay que ayudar a los demás heridos.

            -¡No hay tiempo! Quienquiera que esté allá afuera nos está haciendo pomada, hay que salir de aquí.

            -Clash tiene razón, hay que irnos. Añade el rodiano, con boca de trompeta.

            -Suban al halcón, ¡corran!. Urngagh,  despega. Sácanos de aquí.


            Otros pilotos, oficiales y personal en el hangar, tratan de abordar naves, transportes y cazas, luchando por salir de ese infierno. En el altavoz del destructor se escucha: ¡Atención a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave repito abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ya!!!! ¡Atención a todo el personal, este es el capitán Veerran, abandonen la nave, repito abandonen la nave, esto no es un simulacro, si quieren salvar sus vidas abandonen la nave ya!!!!!!!!!

            Corriendo lo más rápido posible por los corredores del Halcón, Clash, Breedo y los dos padawan que ayudan a sostenerse a la hembra barabel, llegan a la cabina de la nave, en donde ya se encuentra Urgnagh maniobrando los controles.

            -Ughrrrg auughrgahgg

            -Ya sé, programa el salto hiperespacial, Breedo te necesito de copiloto, y ustedes -se giró a los padawan- si no saben hacer algo útil al menos agarren sus túnicas para que no estorben, pero allá atrás.

 El Quarren con vestiduras de jedi está a punto de responder, cuando la twi’lek lo jala del brazo derecho y le dice:

            -Vamos, ellos saben lo que hacen, anda, ven. Llevemos a Shalla’amar al compartimiento médico.

            Mientras los padawan abandonan la cabina, Urgnagh manipula la computadora de salto, los sensores y escudos. Afuera el paisaje es desolador, conforme el Halcón se aleja del Star destroyer se observa el gran daño que ha recibido la nave, el puente ni siquiera existe ya, además entre los fragmentos flotantes del naufragio se ve a los cazas de la República siendo perseguidos, cazados y destruidos por una especie de meteoritos con forma de vainas de pequeño tamaño;  disparan bolas de energía sobre sus presas y, al parecer están barriendo a los republicanos, eso sin contar con que también están persiguiendo a las indefensas cápsulas de escape que han abandonado al Quimera.

            -¡Urghnagh, sube los escudos al máximo!- grita Clash

            -Aghrrr urghhr.

            -Rendar, ¿no vamos a rescatarlos?- pregunta Breedo, señalando a las indefensas cápsulas de salvamento, desde el puesto del copiloto.

            -Diablos este rodiano debe estar leyéndome la mente-. Pues, pensé que nos importaba más largarnos de aquí.

            -Argurhhhg grarhhhg uagrh urhgrrr.

            -Ya entendí Urghnagh. Vamos Breedo, hay que dirigir la nave a esas cápsulas inutilizadas. Voy a la escotilla de acoplamiento, manténganse atentos a las vainas.

            -Gurgrr agrhhaughgggg agrr agrr.

            -El radar, ¿no las detecta? ¿Estás seguro? entonces envía a los jedi y a tu novia bothan a las torretas para mantener contacto visual. Pero que no las usen, no quiero agujeros en el casco, no se ven muy hábiles.

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